La menopausia es la última etapa que atraviesa la mujer y consiste en el último período menstrual debido a los cambios homonales que provocan una pérdida de la
secreción vaginal. Su diagnóstico es retrospectivo una vez que han transcurrido 12 meses consecutivos de la suspensión de la menstruación y que no exista otra causa patológica o fisiológica. Esta etapa hace referencia la fin de la fase reproductiva de la mujer.
Esta nueva etapa para algunas mujeres es placentera y para otras no, los ovarios dejan de producir
hormonas sexuales y esto repercute en todo el organismo.
Es importante seguir acudiendo al
ginecólogo con el objetivo de prevenir alguna patología, como por ejemplo los sangrados post-menopáusicos o bultos en el pecho.
Durante la
menopausia, es normal que exista cambios en tu estado de ánimo, normalmente en algunas mujeres existe un decaimiento moral, que nos sintamos más desanimadas en algunos momentos e incluso incomprendidas. Para evitar estos desánimos es importante que practiques alguna afición como pintar, hacer manualidades, repostería, practicar algún deporte, encontrarte con amigas y tomar un café, concederte algún que otro capricho como visitar algún
centro Spa.... hacer lo que te guste hacer, eso hará que te sientas mucho mejor y que tus ánimos estén al 100%.
Antes de que aparezca la
menopausia puede que tu menstruación sea irregular, tendrás ocasiones en las que el sangrado sea mayor de lo habitual o alteración en el ritmo, es decir que sea irregular.
Durante la
menopausia, es habitual que las mujeres al reir, toser o incluso al estornudar, podamos tener algunas pérdidas de orina, si te pasara, no te preocuopes, es algo normal, ya que en esta etapa la mujer experimenta
cambios hormonales y los músculos vaginales se debilitan. También es muy conocido por todas los típicos síntomas como sofocones, bochornos o calores súbitos, que se producen debido a los cambios en los niveles de estrógenos, dificultades para conciliar el sueño, desinterés por la sexualidad, cambios de humor como irritabilidad, que puede ser provocado por el estrés, depresión, cambios en la familia (padres envejeciendo e hijos creciendo), estado de cansancio...
Puede suceder que experimiente un
cambio físico, como por ejemplo, que ensanche su cintura, pérdida de masa muscular, aumento de grasas, delgadez en la piel, problemas de memoria, de músculos y articulaciones.
Dentro de la
menopausia hay que tener encuenta dos problemas muy comunes y que hay que tener muy presente: la osteoporosis y las enfermedades cardíacas.
Osteoporosis: los cambios hormonales durante la
menopausia, hacen que entre un 30% y un 50% de las mujeres pierdan más huesos de los que se pueden reemplazar, ¿qué quiere decir esto? Que día tras día su cuerpo está desechando tejido óseo y a su vez lo va reemplazando con un tejido óseo nuevo y saludable. La hormona que ayuda a controlar la pérdida del tejido óseo es el estrógeno. Esta hormona es la que durante la
menopausia va disminuyendo en el cuerpo de la mujer y dicha pérdida de estrégenos hace que las mujeres perdamos más tejido óseo que la que se puede regenerar o recuperar. Al mismo tiempo que está sucediento este proceso, los hueso son más débiles y se quiebran con más facilidad.
Enfermedades cardiacas: Tras haber transcurrido el período de la
menopausia, las mujeres estamos más propensas a sufrir alguna enfermedad cardíaca. También es debido al estrógeno, pero también puede ser causado por el envejecimiento. Cuando envejecemos, es posible que aumentemos de peso y tengamos otros problemas añadidos, como por ejemplo, la presión arterial alta. Por eso es muy importante hacerse chequeos regularmente y seguir algunos
consejos saludables.
Consejos saludables durante la menopausia
- Elimina los hábitos tóxicos en tu vida.
- Mantén tu peso ideal
- Mantén una dieta saludable, baja en grasa y rica en fibra, frutas, vegetales y alimentos integrales.
- Comprueba que obtienes suficiente calcio y vitamina D en tu dieta y sino, obténgalo de algunos complementos vitamínicos/minerales.
- Practica ejercicios de resistencia al su propio peso, como por ejemplo, caminar, bailar... , durante 2 ó 3 veces a la semana, para así tener unos huesos saludables. Así contribuyes a conciliar mejor el sueño y a potenciar tu buen humor.
- Procura que tu dieta tenga el consumo de pescado azul, rico en grasas Omega 3.
- Bebe 2 litros aproximadamente, de agua al día.
- Introduce en tu dieta la soja, ya que cuida tu colesterol y ayuda a prevenir la osteoporosis.
- Evita las grasas saturadas, como por ejemplo, las de animal (bacon, embutidos, repostería industrial...) ya que ayudan a que tu colesterol aparezca y que tu peso aumente.
- Haz 5 comidas diarias, en pocas cantidades, para distribuir mejor los alimentos y también para ayudar a tu organismo a que distribuya mejor las vitaminas y minerales, de esta manera evitarás que aparezcan los sofocos.
- Hazte revisiones periódicas tanto ginecológicas como mamografías.
- Mantén siempre tu zona íntima bien ciudada y limpia.
- Mantén tu calidad de vida, para tí, es lo más importante.